Serafinita

Serafinita es el nombre comercial de una forma particular de clinocloro, un miembro del grupo clorito. El color verde obscuro de la serafinita es remarcado por un brillo plateado y plumoso, causado por las inclusiones de mica. La serafinita recibe su nombre de los serafines, los ángeles de más alto nivel, debido a la apariencia plumosa de las fibras de la piedra.

El clorito es un grupo de los minerales fitosilicato. El nombre proviene de la palabra griega “Chloros” que quiere decir verde, debido a que la mayoría de los cloritos son verdes; aunque también se pueden encontrar en color blanco, amarillo, rojo, lavanda o negro. Las variedades más comunes de clorito son; clinocloro, penantita y chamosita. Sólo hay dos minerales con calidad de gema en el grupo clorito, ambos pertenecen al tipo clinocloro: Serafinita y Kammererita.

El mineral clinocloro fue inicialmente identificado en 1851 en West Chester, Pensilvania.  Desde entonces ha sido localizado en diferentes partes de EUA, como Nueva York, Arizona y Nueva Jersey.  También se le puede encontrar en otros países como; España, Suiza, Rusia, Turquía e Italia.

La serafinita, al igual que otros clinocloros, es un hidróxido  de silicato aluminio hierro y magnesio. Es una piedra bastante suave, con una dureza de 2 a 2.5 en la escala Moh. Como todos los cloritos, la serafinita exhibe un clivaje perfecto en una dirección. Cuando se le pule, la serafinita presenta un brillo perlado y vítreo. Tiene una densidad de 2.55 a 2.75, casi en el mismo rango que el berilo y el cuarzo. Su índice de refracción es 1.576 a 1.599, similar a la esmeralda y la aguamarina.

Debido a su suavidad, la serafinita es principalmente una piedra para coleccionistas. Lo que la hace tan interesante son la fibras plateadas que forman patrones similares a las plumas que uno encuentra en las alas de una ave.

El nombre romántico y su asociación con los ángeles, le han ganado a la serafintia la reputación de gema curativa, buena para los nervios y para las células cerebrales.