Productos asociados

Perla

La perla es una de las gemas más hermosas del mundo y aunque  sus componentes orgánicos se encuentran naturalmente en la corteza terrestre; son creadas por organismos vivos, otorgándole así el nombre de gema orgánica. Las perlas de gran calidad han sido altamente valoradas como objetos de gran belleza por muchos siglos, por lo que la palabra perla se ha convertido en una metáfora de algo bello, raro, fino y admirable.
Las perlas están hechas de carbonato de calcio, el cual se puede encontrar en minerales como la aragonita y la calcita. Las perlas vienen en una gran variedad de colores; sin embargo, el color más famoso es el blanco. Otros colores que también son comunes son el plateado y el blanco o plateado con tintes azules o verdes. En muchas ocasiones las perlas poseen una cualidad iridiscente, conocida como “oriente”; este es ocasionado por la estructura de la perla. Las secreciones de calcita son tan pequeñas que las ondas de luz se reflejan dándole a la perla hermosas tonalidades y un efecto de aura. Además de las formas esféricas, existen muchos otras formas en las que se le puede encontrar, como la de lágrima, botón u oval.
Las perlas son objetos duros y redondeados producidos dentro del tejido suave (manto) de un molusco con concha. Así como la concha de los moluscos, las perlas están compuestas por diminutas formas cristalinas de carbonato de calcio, que han sido depositadas en forma de capas concéntricas.  Una perla verdadera está hecha de capas de nácar, por el miso proceso viviente que es utilizado en la secreción de la madre perla que alinea la concha. Una “perla natural” es aquella que se forma en la naturaleza sin la intervención del hombre y es muy rara. Por otro lado una “perla cultivada” es aquella que se ha creado en una granja de perlas. La gran mayoría de las perlas del mercado son cultivadas.
El brillo único de las perlas depende de la reflexión, refracción y difracción de la luz en las capas traslucidas. Mientras más delgadas y numerosas seas las capas de la perla, más fino será el brillo. La iridiscencia que las perlas muestran es ocasionada por la sobreposición de capas sucesivas, que rompen la luz que cae en la superficie.
Perlas de Akoya
Son cultivadas en los océanos de Japón y China. Pequeñas motas redondas son ubicadas dentro de la concha del molusco y son dejadas allí de 2-4 años, posteriormente las perlas son cosechadas y en ocasiones tratadas para limpiar impurezas, haciéndolas más valiosas. Solo se puede cosechar de los moluscos Akoya en una sola ocasión, a diferencia  de la variedad de agua dulce, en los cuales se puede implantar fragmentos frescos después de haber cosechado las perlas. 
Estas perlas son muy populares y las perlas Akoya japonesas son más valiosas debido a su gran tamaño (por arriba de los 7m), su forma proporcionada y su mejor brillo. Se pueden encontrar en tonalidades crema con gris y en tonos rosa. El tamaño promedio de una perla de Akoya esta entre los 2 y los 9 mm, siendo los tamaños más grandes y simétricos los que alcanzan un mayor valor. Un collar hecho de perlas Akoya de buen tamaño y calidad puede ser vendido en varios miles de dólares.
Perlas de Tahití/ Perlas negras
Estas inusuales perlas pueden ser encontradas en tonos negro, gris y en el raro azul verdoso que es uno de los más buscados en el mundo. Estas perlas cultivadas en los océanos del Pacífico Sur,  son más grandes que las de la variedad Akoya y poseen un brillo natural que las hace únicas. Las perlas de Tahití son producidas en una ostra de labios negros que secreta el nácar negro u obscuro que le otorga su color. Estas perlas pueden ser encontradas en tamaños que van de los 9mm hasta los 18mm. La ostra que produce estas perlas es grande, permitiendo así que crezcan perlas de mayor tamaño. A diferencia de las perlas Akoya que pueden albergar hasta cuatro perlas, las ostra de labios negros solo puede contener una perla.
Estas perlas son mucho más caras y su precio depende de la profundidad del color, del tamaño de la perla y de su brillo. Estas perlas poseen un color natural y no requieren de ningún tratamiento para mejorar su apariencia. Las perlas negras son las más famosas y han sido asociadas a la magia y lo místico.  Un collar de perlas negras es un gusto para los coleccionistas y puede tener un costo mayor a las cinco cifras.
Perlas Australianas/ del Mar del Sur
La perla del Mar del Sur cultivada en los mares del sur que rodean Australia y algunas partes de la costa este de Asía, es también conocida como la Perla Austaliana. Los métodos de cultivo utilizados en la producción de estas perlas es intrincado y el número de perlas cosechadas  es limitado, dando como resultado mayor demanda y mejores precios. La ostra que produce estas perlas las recubre con una gruesa capa de nácar (capas de carbonato de calcio), que las hace más brillantes y atractivas. Esta perla es altamente valorada por su belleza natural eterna. Algunas perlas Australianas pasan de generación en generación como reliquias de familia.
Se les puede encontrar en varias formas, la forma esférica y la oval son las que poseen una mayor demanda, estas grandes perlas (10mm- 20mm) son normalmente de color blanco brillante, plateadas, rosadas, doradas y azules. As{i como las perlas de Tahití, las perlas Australianas no requieren de ningún tratamiento para mejorar su belleza. Se dice que las perlas Australianas son las más caras de todas.
Las perlas de agua salada son más caras que las de agua dulce, las técnicas, costos y riesgos implicados en la producción de perlas de agua salada son mucho mayores, por lo que la demanda por estas perlas excede la oferta dando como resultado precios más altos.    Claro que la calidad y el brillo es mucho mejor que en las variedades de agua dulce.


Perlas de agua dulce
El precio de las perlas de agua dulce es menor comparado con la variedad de agua salada. La diferencia en el precio se debe principalmente a dos razones “la cantidad de perlas producidas por un solo molusco y la calidad de las perlas”. Una ostra de agua salada normalmente produce uno, dos o hasta cuatro perlas por vez, a diferencia de los moluscos de agua dulce que pueden producir entre 20 y 50 perlas durante una sola cosecha. La mayoría de las ostras de agua salada son implantadas una sola vez, mientras que las de agua dulce pueden ser cosechadas de 2-4 veces, haciendo que el rendimiento sea 30 veces mejor que el de la variedad de agua salada, Un factor interesante de las ostras de agua dulce, es que en ocasiones después de haber sido cosechadas por primera vez, las ostras instintivamente producen perlas la segunda ocasión, por lo que el cultivo en agua dulce es menos riesgoso y requiere menor mano de obra y trabajo.
Se puede encontrar perlas de agua dulce en diferentes formas, variando entre la oval, redonda, botón y muchas más. La amplia variedad de formas hace de las perlas de agua dulce un placer para los diseñadores. Las formas redondas son más valoradas que las otras formas; pero ni la forma, ni el brillo superan a las variedades de agua salada. Poseen un encanto propio y sus formas únicas las convierten en piezas de joyería.
Estas perlas se encuentran en una gran variedad de colores, pueden ir del blanco al plateado, dorado, lila, rosa, cobre, verde y casi cualquier otro tono imaginable. Las perlas de agua dulce pueden medir desde 1mm hasta más de 18mm, estas cualidades las hacen una opción muy versátil para los diseñadores contemporáneos. Las perlas negras de agua dulce también son cultivadas en E.U., pero a diferencia de las perlas negras de Tahití, no poseen una forma esférica perfecta, lo que las hace menos costosas y muy apropiadas para los ensambles de joyería.
Moluscos productores de perlas
Ostra de labios negros: Ostra de tamaño y diámetro inusual que se encuentra en el pacífico sur, de la que se obtienen las famosas perlas negras conocidas en la industria como perla de Tahití. Otros colores producidos por este molusco además del negro son el plateado-gris claro, gris obscuro, naranja, dorado, verde, azul y purpura.
Ostra de labios dorados: Esta gran ostra encontrada en las aguas de Australia, Indonesia, Filipinas y Japón produce perlas del Mar del Sur de color dorado.
Pinctada Fucata: Este es el nombre con el cual se conoce al molusco de agua salada que produce las perlas Akoya, que se cultivan en los mares de Japón. 
Pinctada Maxima: Este es el término con el que se conoce a la ostra de labios blancos que produce las perlas del Mar del Sur.
Pinctada Margaritifera: Nombre que recibe el molusco de agua salada que produce las perlas cultivadas de Tahití
Uniondae Hyriopsis Schlegeli: Mejillon de agua dulce, que prevalece en China, el cual produce una perla fuerte con nácar grueso y brillo claro. Sus perlas vienen en una amplia paleta de colores que van desde el ciruela, lavanda, durazno, albaricoque, curry, rojo pimienta, canela, apio y salvia.
Ostra de labios blancos: Gran ostra que se encuentra en las aguas que rodean Australia, Indonesia, las filipinas y Japón. Produce perlas cultivadas del mar del Sur de muy buen tamaño cuyos tonos incluyen el rosa, crema y el blanco-plateado.
Perlas Concha Strombidae: Las perlas concha son mucho más raras que las más finas perlas Akoya naturales, por lo que  son considerablemente más caras. El nombre de perla concha es de cierto modo un error debido a que estas perlas no son cuerpos incrustados de nácar a diferencia de las perlas de ostras, sino que son concreciones calcáreas que se forman en el tracto digestivo del animal, parecidas a una piedra del riñón de una persona.
Las perlas conchas son creadas en el tracto digestivo de un gasterópodo de la familia Strombidae, que viven en los pastos marinos o en el sustrato de arena de los mares tropicales. Muchas especies de caracoles marinos producen conchas perla, y muchos lo hacen de manera dual, produciendo tanto gemas como comida.
No existen equivalentes cultivados de las conchas perla, estas creaciones naturales son extremadamente raras, se tiene que buscar entre diez mil conchas para hallar una concha perla, y de esas solo una será lo suficientemente buena para otorgarle el valor de gema. Esto se puede ver como un desperdicio, pero debido a que la concha se utiliza como una fuente de alimento, el descubrimiento de una concha perla es en realidad y hallazgo para el pescador que las pesca regularmente
Aunque en realidad no es una perla verdadera debido a que no posee nácar, la Concha Perla es una de las gemas más raras y buscadas. Son producidas por la Concha Reina, Strombus Gigas, usualmente son encontradas de manera casual mientras se busca comida. Cuando el animal es removido de su concha hay una falda amarillo/naranja que ayuda a crear la succión que lo mantiene en su concha. Si hay una perla seguramente estará en la falda.  Debido a que la falda es la parte más delgada de la criatura, mucha gente la corta y la tira, seguramente varias perlas han sido eliminadas de este modo. Se ha estimado que solo una de cada diez mil a cincuenta mil conchas poseen una perla y de esas, solo el 20 por ciento es apto para joyería.
El color de la perla varia pero suele ser uno de los colores de la concha. El único que es realmente una excepción es negro. El color más deseado es el rosa fuerte con efecto de flama. Las perla esféricas son casi imposibles de encontrar. Mientras más uniforme sea la perla, más valiosa será, mientras más brillante y grande mejor será su precio..
Se sabe que algunas perlas concha se desvanecen con el tiempo, pero hemos visto como el paso del tiempo afecta a una de ellas en particular y no ha mostrado ningún cambio, esta igual a cuando la sacaron de la concha. Se ha sugerido que los rayos de sol son los responsable s desvanecimiento. En caso de que esta teoría sea cierta, bastara con utilizar bloqueador solar cuando se utilice en el exterior. Otros han mencionado que solo se debe utilizar durante la noche.
La concha perla es tan rara que es altamente valorada por los coleccionistas y conocedores.  Para encontrar una concha perla rodeada de luces que asemejen  la estructura de una flama, se requiere buscar entre unas 120 a 150 mil conchas.
Mientras que los colores más demandados son las variedades del rosa, en realidad pueden variar del dorado al magenta, lavanda y naranja. Las conchas perla solo pueden ser encontradas en la Concha Reina (Strombus Gigas) de los mares del Caribe hasta las Bermudas.
Afortunadamente el hallazgo de las perlas concha esta asociado a la pesca, ya que es algo bien reglamentado. Aunque el sabor de la carne de la concha es exquisito su pesca puede ser detenida cerrando las costas hasta que se vuelva a tener una población adecuada. Por lo tanto, el mejor tiempo para adquirir una concha perla es ahora, debido a que la existencia disminuirá y los precios se elevaran con la demanda.
Poseer una concha perla y ser capaz de escuchar el susurro del Caribe se convirtió una fascinación para las tribus Indias, que de manera ansiosa intercambiaban esmeraldas y oro por conchas Reina. El tiempo ha pasado  este tipo de comercio ya no existe.
Las conchas perla pueden ser encontradas en forma esférica, aunque también se pueden ver formas de lágrima, ovales y hasta triangulares. La forma del irritante (arena, concha, coral, etc), junto con el movimiento de la concha, ayuda a determinar la forma final de la perla, creada por medio de la liberación  de las misma solución calcárea que forma el labio rosa y toda la concha. La perla esta ubicada entre el manto y la concha exterior.
En algunas ocasiones se puede utilizar el teñido, el tratamiento de calor y la irradiación para producir una gama de tonalidades más amplia como el amarillo, verde, púrpura, gris y negro en las perlas Akoya y las de agua dulce. Algunas perlas del Mar del Sur son blanqueadas para aligerar su tono, aunque la mayoría de las perlas del Mar del Sur y las perlas de Tahití no están sujetas a mejoras para crear o mejorar su color.
Las perlas iridiscentes, que son las más deseadas, son producidas por dos grupos de moluscos bivalvos o almejas. Una familia vive en el mar: las ostras perlas. El otro grupo de bivalvos vive en agua dulce, y eso son los mejillones de rio. Las perlas de agua salada pueden crecer en diferentes especies de ostras marinas de la familia Pteridae. Las perlas de agua dulce crecen dentro de cierto tipo de mejillones del orden Unionida, de las familias Unionidae y Masgaritiferidae. Estas especies de bivalvos son capaces de hacer perlas verdaderas debido a que tienen una concha con una gruesa capa interna iridiscente compuesta de “madre perla” o nácar. El tejido del manto de un bivalvo vivo puede crear una perla del mismo modo que crea que crea la capa interna de la concha. Las perlas de agua dulce y agua salada de buena calidad pueden presentarse de manera completamente natural, pero esto es muy raro. Se tienen que reunir y abrir muchas ostras  o mejillones para encontrar una perla. Esta es la principal razón por la que las perlas poseían precios extraordinariamente elevados. En la actualidad casi todas las perlas han sido creadas con la intervención de un granjero de perlas.
Anteriormente se podían encontrar perlas en varias partes del mundo. Ahora casi están confinadas a los mares de Bareín. También Australia tiene uno de las últimas naves de búsqueda de perlas. Los buzos Australianos se sumergen el mar en busca de ostras de perlas del Mar del Sur que serán utilizadas en la industria del cultivo de perlas. Debido a que el número de ostras que se debe ver para encontrar una perla sigue siendo enorme, en la actualidad se utilizan rayos X para examinar las ostras.
Las perlas negras, mejor conocidas como perlas negras de Tahití, son altamente valoradas por su rareza; el proceso de cultivo  dicta solo volúmenes pequeños, por lo que no se puede producir de manera masiva. Esto debido a la mala salud y/o la ausencia de sobrevivientes durante el proceso, el rechazo del núcleo y su sensibilidad al cambio climático y condiciones oceánicas. Antes de que los días de cultivo existieran, las perlas negras eran extremadamente raras y valoradas por la simple razón de que las ostras de perlas blancas casi nunca producen una perla negra, y las ostras de perlas negras raramente producen perlas. Gracias a la tecnología del cultivo de perlas, la ostra de la perla negra encontrada en Tahití y en muchas otras áreas del Pacífico ha sido utilizada para la producción de perlas negras cultivadas. La rareza de la perla negra es ahora un asusto comparativo. Las perlas negras cultivadas son raras comparadas con las perlas de agua dulce cultivadas o las perlas Akoya, por lo que es más valiosa que ellas. Sin embargo, es más abundante que la perla del Mar del Sur, que es más valiosa que la perla negra cultivada. Esto es debido al hecho de que la ostra de la perla negra Pinctada Margaritifera abunda mucho más que la ostra del Mar del Sur Pinctada Maxima, que se encuentra en las profundidades de los mares. Las perlas negras cultivadas que provienen de la ostra negra -Pinctada margaritifera- no son perlas del Mar del Sur, aunque son frecuentemente  mal llamadas Perlas Pegras del Mar del Sur. En ausencia de una definición oficial de las perlas de la ostra negra, estas perlas son frecuentemente llamadas “perlas negras de Tahití”. Una verdadera perla del Mar del Sur seria aquella que ha sido producida por la ostra Pinctada máxima.  Las perlas del Mar del Sur son del color de su hospedero, pudiendo ser blancas, plateadas, rosas, doradas, crema y cualquier otra combinación de estos colores básicos, incluyendo sobretonos de varios colores del arcoíris en la concha de la ostra.  
Biológicamente hablando, bajo el grupo correcto de circunstancias, casi cualquier molusco con concha puede producir algún tipo de perla, sin embargo, la mayoría de estos moluscos no tienen ni brillo ni iridiscencia. De hecho la gran mayoría de las especies de moluscos produce perlas que no son atractivas en lo absoluto, excepto tal vez para los científicos, coleccionistas o como curiosidad. Estos objetos son denominados por los gemólogos como “concreciones calcáreas”.
Un ejemplo inusual de una concreción calcárea que en algunas ocasiones puede presentar un valor, son las perlas halladas creciendo raramente entre el manto y la concha de la reina concha o concha rosa, Strombus gigas; que es un enorme caracol marino del mar del Caribe. Estas perlas rosas, son un producto derivado de la pesca y los mejores ejemplares pueden presentar un chatoyance.
Se pueden encontrar otras perlas similares aunque de color naranja en el Pleuroploca gigantea.
La perla más grande conocida fue encontrada en las Filipinas en 1934.  Era una concreción calcárea natural creada por una almeja gigante. Debido a que no creció en una ostra de perla no es una perla, aunque si poseía una superficie de porcelana. Se sabe que existen otras “perlas” de almejas gigantes, pero ninguna tan grande como esa.
La perla pesa 6.4 kg y fue inicialmente descubierta por un buzo musulman Filipino de la isla de Palawan en 1934.  De acuerdo a la leyenda, un jefe Palawan regalo la perla a Wilbur Dowell Cobb en 1936 como muestra de agradecimiento por haber salvado la vida de su hijo. El jefe de la tribu  llamo a la perla recibió el nombre de “Perla de Allah” por que asemejaba un turbante. Otra leyenda más elaborada dice que ese objeto es la Perla de Lao-tzu, una perla cultivada creada con un amuleto tallado y que supuestamente fue pasando por varias almejas gigantes, antes de que se perdiera en un naufragio en 1745. Esta leyenda ha sido desacreditadas, sin embargo esta perla es en realidad el producto de una almeja gigante, Tridacna gigas, que no puede ser injertada.
En la actualidad casi todas las perlas utilizadas en joyería son cultivadas por medio de la  implantación de un núcleo en una ostra.  Las perlas son usualmente cosechadas después de un año en el caso de las Akoya y después de 2-4 años en las perlas de Tahití y del Mar del Sur. En el caso de las perlas de agua dulce se puede esperar de 2-7 años. Este proceso fue inicialmente desarrollado por William Sawville-Kent quien paso la información a Tatsuhei Mise y Tokichi Nishikawa de Japón.
El núcleo es generalmente una cuenta pulida hecha de la concha de un mejillón. Junto con una pequeña pieza del tejido del manto de otro molusco que sirve como catalizador para el saco de la perla, este es implantado quirúrgicamente dentro de las gónadas del molusco de agua salada. En el caso de las perlas de agua dulce, en la mayoría de los casos solo se utiliza la pieza de tejido que es insertada dentro del manto carnoso del mejillon huésped.  Las ostras de las perlas del mar del Sur y de Tahití, también conocidas como  Pinctada máxima y Pinctada argaritifera, que sobreviven a la cirugía para la remoción de la perla, son reimplantadas con un nuevo y más grande núcleo como parte del mismo procedimiento y después regresadas al agua por otros 2-3 años.
Las perlas Japonesas cultivadas, conocidas como perlas Akoya, son producidas por una especie de ostra más pequeña, Pinctada fucata martensii, la cual mide entre 6-8 cm, por lo que las perlas Akoya que miden más de 10cm son extremadamente raras y altamente valoradas. En la actualidad, tanto Japón como China utilizan un molusco hibrido en la producción de las perlas Akoya. Es una cruza entre la especie Japonesa original y la especie China Pinctada Chemnitzii.