Moisanita Sintética

La moisanita fue  introducida en el mercado en 1998, convirtiéndose inmediatamente un competidor directo de la zirconia cúbica. La moisanita es un mineral que se presenta de manera natural; aunque es extremadamente raro, se encuentra principalmente en meteoritos, en cantidades muy pequeñas. Su composición química es la del carburo de silicio; que fue inicialmente sintetizado por Jons Jacob Berzelius (1779-1848), un químico sueco, que es mejor conocido por el descubrimiento del silicio.  Toda la moisanita que se encuentra actualmente en el mercado es sintética.

La moisanita es comúnmente utilizada debido a que funciona muy bien como simulante de diamante. La moisanita es superior a la zirconia cúbica en dos sentidos; primero, su dureza 9.5 en la escala Moh se acerca más a la del diamante, mientras que la zirconia cúbica posee una dureza entre 8 y 8.5. La diferencia en la dureza no sólo afecta la durabilidad, sino también la apariencia, una moisanita cortada posee facetas  casi tan crespas como las de los diamantes.

En segundo lugar está la densidad, que en el caso de la moisanita es más parecida a la del diamante. Posee una gravedad específica de 3.2, muy cercana a la del diamante (3.5 a 3.53). En contraste, la zirconia cúbica es extremadamente densa, posee una gravedad específica de 5.6 a 6; por lo que, un quilate de zirconia cúbica es mucho más pequeño que un quilate de diamante.

La moisanita ha sido altamente promocionada en el mercado por una compañía llamada Charles & Colvard, que produce materiales con calidad de gemas. Aunque la moisanita presenta varias ventajas sobre la zirconia cúbica,  también posee algunos contras.  El diamante, al igual que la Zirconia cúbica, es un material refractivo único; mientras que la moisanita, como varias otras gemas, posee una refracción doble. Es por esto, que la moisanita se corta de manera perpendicular al eje óptico, ocultando así esta propiedad; pero cuando se le observa bajo un aumento, cualquier inclinación permitirá observar la doble refracción.

El diamante, al igual que la moisanita, es un gran conductor térmico; por lo que es  utilizado comúnmente  para la identificación de simulantes como la zirconia cúbica,  aunque lamentablemente no puede diferenciar a la moisanita. Se han introducido nuevos elementos de identificación como la conductividad eléctrica, que permite diferenciar entre la moisanita y el diamante.

Otro de los problemas de la moisanita, es el color: la producción actual de moisanita está plagada por un ineludible tinte de color café verdoso. El otro problema, es el costo, la poca disponibilidad de moisanita, la hace 120 más cara  que la zirconia cúbica. Por lo que, Charles & Colvard no trata de vender a la moisanita como un simulador de diamante, sino como una gema con valor propio.