Drusa


La palabra "drusa" se refiere a una superficie de la roca (generalmente una cavidad) cubierta de diminutos cristales, tales como los que se encuentran dentro de geodas o en grandes bolsas de depósitos minerales. Se dice que las gemas que presentan este rasgo poseen un "hábito" cristalino drusa. Hasta hace unos 10 años,  los minerales drusa eran poco más que una curiosidad, interesantes sólo para los mineralogistas serios, pero pasaban desapercibidos por los diseñadores de joyas, los coleccionistas de gemas, y el público en general. ¡Por fortuna los tiempos han cambiado! los materiales drusa, se fueron abriendo camino lentamente, incrementando la frecuencia en la que aparecían en la obra de destacados talladores de piedras preciosas y diseñadores de joyas, dando como resultado, una ganancia de espacios en las publicaciones de piedras preciosas y joyería.

Cobalto-calcita

La drusa más común es el cuarzo (calcedonia o ágata), pero muchas otras especies pueden existir en esta forma. Una búsqueda nada exhaustiva en Internet ha dado los siguientes tipos: crisocola, granate uvarovita, pirita arcoiris, hematita arcoiris, psilomelano, cobalto-calcita, calcita, dolomita, esfalerita, granate melanita, granate demantoide, azurita, dioptasa, siderita, vanadinita y turquesa. Hubo incluso una anotación sobre un bolsillo drusa encontrado en un meteorito de hierro.
  

Granate Uvarovita

El encanto del material drusa es fácil de entender debido a la multitud de pequeños cristales que proporcionan una superficie reflectante que recuerda al azúcar o a la nieve. La mayoría de las especies de drusas, incluso aquellas con colores vivos como el rosa fuerte (cobalto-calcita), las que poseen un verde que brilla en el día (uvarovita), o las multicolor (pirita arcoiris) son naturales. Las drusas de cuarzo que están disponibles poseen en su mayoría colores apagados. Muchas piezas de cuarzo se tiñen de negro o de otros colores y algunas otras están recubiertas con titanio o algún otro vapor metálico que crea varios acabados iridiscentes.
  

  Azurita

La tenacidad de cada drusa depende de la naturaleza de los mismos cristales y la matriz a la que están unidos. Por ejemplo, la drusa de cuarzo es relativamente duradera, mientras que  una drusa de calcita es frágil. Cualquier drusa es probablemente más frágil que un cristal único de esa misma gema. Además de la preocupación habitual de rayar o romper, hay que preocuparse por algún posible desprendimiento.
Todas las drusas deben ser tratadas con cuidado: el uso en colgantes, broches y pendientes está bien, pero evite el uso en anillos o pulseras. Se deben limpiar con un cepillo suave y jabón en lugar de ultrasonidos o vapor. Con estas simples precauciones las drusas pueden convertirse en una nueva adición a su colección de joyas o piedras preciosas.